ANCESTRAL BLANCO · Bodega Punta de Flecha
16,00 €
Espumoso ancestral
Malvar, airén y chelva.
Vino de Madrid, sin D.O.
Producción 344 botellas numeradas.
EL VINO
Vino espumoso elaborado con uvas de las variedades malvar, airén y chelva, de una única viña plantada en 1975.
Las uvas se vendimian a mano, se prensan suavemente y fermentan de manera espontánea con sus levaduras autóctonas. Fermentación natural, sin aditivos. Después el vino permanece 9 meses sobre sus lías, lo que aporta cremosidad, complejidad aromática y una textura sedosa sin perder frescura.
Vino sin clarificar y sin sulfitos añadidos.
Producción limitada a 344 botellas.
LA BODEGA
Bodega Punta de Flecha es el proyecto vinícola personal de Alejandro López Martín. En 2009 nace el proyecto “Punta de Flecha”, con el fin de preservar y dar continuidad al viñedo familiar. Este viñedo, ubicado en Serranillos del Valle (Madrid), tiene un valor incalculable por ser el último que queda en esta localidad. La presión urbanística arrasó con todo el patrimonio vinícola de Serranillos por lo que, esta joya plantada en 1940, merecía de un cuidado y una preservación muy especial.
Con el paso de los años se encontraron más viñedos, en situaciones similares, que se han ido sumando a este proyecto y que se sitúan en poblaciones cercanas: Batres, Carranque, El Álamo, Cubas de la Sagra… Todos ellos forman ya parte este proyecto tan especial que lucha por la resistencia de estas últimas maravillas que no pueden desaparecer.
La filosofía de trabajo de este proyecto se basa en un respeto total al medio, tanto en el campo como en la bodega. El viñedo sigue una línea de trabajo muy precisa que lucha por un cuidado respetuoso de la planta y del entorno que la rodea. Prevalece un respeto total a los ritmos del viñedo, gracias a la observación sistemática y a la experimentación en el mismo para poder cubrir, de la mejor forma posible, sus necesidades y características; y a su tratamiento a partir de fermentados y decocciones de diversas plantas obtenidas en los mismos alrededores, como son la ortiga, cola de caballo, caléndula y manzanilla.
Ya en la bodega, la uva obtenida en estos viñedos se elabora de forma individual con las levaduras autóctonas de cada paraje, preservando de esta forma la identidad de cada viñedo; y el vino que se obtiene, sin usar ningún tipo de química enológica en su proceso de elaboración, es… ¡solo uva! Siendo esta la identidad más pura de los vinos.
NOTA DE CATA
En nariz destacan las notas de fruta blanca, piel de cítricos, flores secas y un ligero toque salino.
En boca es vibrante, largo y tenso, con una burbuja fina (si aplica) y un final limpio y persistente.




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